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Pruebas de embarazo caseras

Existen formas poco ortodoxas y muy poco fiables para intentar saber si estás embarazada o no. Si de verdad piensas que estás embarazada lo mejor es comprar un test de embarazo o ir al médico para confirmarlo, pero nunca está de más conocer los remedios caseros que usaban nuestras abuelas cuando pensaban que se habían quedado embarazadas, aunque sea para reirse un poco.

La prueba de embarazo del aceite

Esta prueba es una de las más famosas y sencillas, para realizarla necesitas seguir los siguientes pasos:

  • Orinar en un recipiente transparente
  • Dejarlo enfriar a temperatura ambiente durante media hora más o menos.
  • Echar dos gotas de aceite, una en cada extremo.
  • Esperar unos minutos

Resultado: Si las gotas se han unido se supone que estas embarazada, en caso contrario no.

La prueba de embarazo de la orina

Prueba de la orina
Prueba de la orina

Con esta prueba solo necesitarás tu orina pero deberás armarte de paciencia. Los pasos son los siguientes:

  • Orinar en un recipiente
  • Observar la orina, puede ser recomendable echar una foto.
  • Esperar una hora
  • Comparar la orina con el estado de esta una hora antes.

Resultado: Si la orina ha formado como una babas, estás embarazada. Si por el contrario se ha aclarado es que no lo estas.

La otra prueba de embarazo de la orina

Esta prueba aunque muy sencilla es también un poco asquerosa por el olor que impregnará tu cocina. Solo necesitarás un cazo, un fuego (o vitrocerámica) y tu orina. Los pasos son los siguientes:

  • Orinar en un cazo
  • Poner a hervir la orina durante 5 minutos.

Resultado: Si en el cazo se ha formado una costra, se supone que el resultado es positivo. Si sigue igual es negativo.

La prueba de embarazo del péndulo

Esta prueba es más rápida y para realizarla solo necesitas una aguja, un hilo de al menos 20 cm y una persona con buen pulso que te ayude. Los pasos a seguir son los siguientes:

  • Enhebrar la aguja y el hilo dejando unos 20 cm de hilo.
  • Tumbarte totalmente horizontal
  • La persona que te ayude deberá sujetar la aguja para que cuelgue a unos 10 o 15 centímetros de tu ombligo.

Resultado: Si la aguja se mueve es es que estás embarazada. Por el contrario, si la aguja se mantiene quieta es que no lo estás.

La prueba de embarazo de la pasta de dientes

Esta es otra de las pruebas más utilizadas, para realizarlas necesitas solo tu orina y una pasta de dientes completamente blanca. El proceso a seguir es rápido y sencillo:

  • Orinar en un recipiente
  • Mezclar con la pasta de dientes
  • Esperar 5 minutos

Resultado: Si la mezcla se vuelve azul es positivo. Si por el contrario no cambia de color se supone que es negativo.

 La prueba de embarazo de la cebolla (No realizar nunca)

Parece ser que los Griegos no eran tan sofisticados como a veces aparentan ser los atenienses en las películas y realizaban la siguiente prueba:

  • Introducir una cebolla que oliese fuerte en la vagina de la mujer
  • Esperar una noche entera (Si, con la cebolla introducida en la vagina)

Resultado: Si por la mañana a la mujer no le olía el aliento a cebolla creían que estaba embarazada.

Esta prueba se cree que viene del mismísimo Hipócrates, si, el del juramento.

La prueba de embarazo de la rana

Por último hoy vamos a hablar de una prueba que es posible que hayas visto en alguna película de la época de los hippies. Esta prueba era más sofisticada y se le suponía base científica. Para realizarla necesitabas de una rana y una jeringuilla y los pasos a seguir eran los siguientes:

  • Recoger orina con la jeringuilla
  •  Inyectar en la rana (hembra) la orina.
  • Esperar un día

Resultado: Si la rana ovulaba, ponía huevos, se supone que estabas embarazada y si no pues no.

La supuesta base científica era que la hormona hGC presente en tu orina provoca la ovulación de la rana. La realidad es que seguramente matases a la rana por inyectarle orina en su cuerpo y si no la mataste nunca sabrás si no ovuló porque lo hizo hace poco tiempo o ovuló porque le tocaba. Ya que vas a una farmacia a por una jeringuilla lo mejor es que no la compres y te compres un test de embarazo de verdad.

La prueba de embarazo del trigo y la cebada

Esta es posiblemente la primera prueba de embarazo de la que se tiene constancia y viene del antiguo egipto. El funcionamiento de la prueba es muy sencillo, solo necesitas unas semillas de trigo o de cebada y tu orina. Tras orinar sobre ellas deberías esperar unos días hasta ver si germinan las semillas o no, y si germinan es que estás embarazada.

Supongo que si tienes un retraso entre que esperas a germinen las semillas pueden ocurrir dos cosas:

  • Si te baja la regla te olvidarás de las semillas.
  • Si no te baja, ya con el retraso acumulado más los dos o tres días de espera ya te puedes hacer a la idea de que estás embarazada.

La prueba de embarazo del bastoncillo

Esta es una de las pruebas de embarazo caseras más famosas, posiblemente por su inmediatez y sencillez. Para realizarte esta prueba solo necesitas un bastoncillo de algodón de los oídos y por una vez no necesitas la orina.

Su realización es muy simple, simplemente has de introducir el bastoncillo en la vagina y frotarlo un poco con las paredes. Si al sacar el palillo tiene sangre es que la menstruación está al caer, en caso contrario es posible que estés embarazada.

 

La prueba del conejo

A lo largo de la historia, las pruebas de embarazo han sido bastante o completamente absurdas. Todo esto comenzó a cambiar con uno de los mayores avances médicos del cambio de siglo. El estudio de las hormonas.

En la década de 1920, dos científicos alemanes, Selmar Aschheim y Bernhard Zondek, determinaron que había una hormona específica presente en la orina de las mujeres embarazadas que parecía estar relacionada con el crecimiento del ovario; Ahora la conocemos como gonadotropina coriónica humana, o hCG.

Se dieron cuenta de esto inyectando la orina de mujeres embarazadas a conejos, ratas y ratones sexualmente inmaduros, lo que inducía el desarrollo ovárico. La mayoría de las veces, la orina de la mujer embarazada producía masas abultadas en los ovarios de los animales, una indicación segura de la presencia de hCG. Así nació la Prueba del Conejo.

Os recuerdo, porque hay de todo en este mundo, que estas pruebas caseras no son fiables, no tienen base científica y en algún caso pueden ser hasta peligrosas. 

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Pruebas de embarazo caseras
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